En 1570, en la Punta de Fuencaliente, en La Palma (Islas Canarias-España), 40 misioneros jesuitas que viajaban hacia Brasil fueron acuchillados y arrojados al mar por los piratas del hugonote calvinista Jacques Souris. En 1999, en ese mismo punto, se hundieron cuarenta pesadas cruces de piedra en conmemoración de la inmolación de aquellos jóvenes, creando un original monumento que ofrece un magnífico e impactante espectáculo.

Este inusual cementerio es visitado en la actualidad sobre todo por los amantes del buceo. Mientras tanto, hace casi 500 años, 40 jesuitas “bucearon” allí en contra de su voluntad, ahogándose en las profundidades del océano Atlántico, principalmente a causa de no disponer de brazos ni piernas… Sí, la historia de los mártires de Tazacorte es sangrienta y brutal, y al mismo tiempo muy interesante.

Esta historia comienza en el corazón y la mente del beato Padre Ignacio de Azevedo. Este jesuita portugués después de una misión dos años en Brasil – conmovido por la pobreza de allí, tanto material como espiritual – decidió organizar un grupo de clérigos, dispuestos para llevar a cabo allí la actividad evangelizadora. En poco tiempo logró convencer al general de los jesuitas, Francisco de Borja y 69 voluntarios para viajar a la colonia portuguesa y apoyar la misión de la evangelización.

Tomado de http://www.jesuitas.org.co

 

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