El clima de Tacoronte, donde queda ubicada la Casa Manresa en Tenerife, había bajado ostensiblemente la mañana del domingo 17 de diciembre. Sin embargo, hacia las 11.30, la presencia de las familias de la CVX de Tenerife y de algunos amigos y amigas que venían a la celebración comunitaria de la Navidad llenó de calor la estancia y, aunque no brillará ni calentara el sol (como se aprecia en la fotografía del grupo) todo se llenó de una luz brillante y una temperatura agradable calentó los corazones.

La Eucaristía, preparada con mimo por la comunidad y la participación activa de los niños, giró alrededor de dos mociones:

Al pueblo que caminaba en tinieblas vino una gran luz… Esa luz es Jesús que viene a disipar todas las sensaciones negativas que genera la oscuridad: miedo, confusión, tristeza, incertidumbre, etc. Esa luz la debemos propagar con nuestro testimonio de amor y servicio.

El agradecimiento… tanto en el momento de las ofrendas como en la acción de gracias al terminar la Eucaristía, la palabra más repetida fue GRACIAS. Por la familia, la comunidad, los amigos y compañeros, el trabajo, la presencia de Jesús y un largo etcétera.

Al terminar el encuentro eucarístico compartimos una generosa mesa y la alegría del encuentro alrededor de un par de guitarras.

Desde CVX Tenerife pedimos al Niño pobre de Belén que su luz siga iluminando nuestro camino y que nos permita ser luz allí donde el nos llama a amar y servir.

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