La diversidad ayuda a valorar lo propio

Tierra desde la luna

Pasó con la luna. El primer viaje hacia ella fue tan interesante como el de vuelta a la tierra. Tras experimentar lo distinto, a los astronautas les supo a nueva su casa de siempre. Nunca nos conocemos bien hasta que exploramos más allá de nuestras fronteras y dialogamos con lo diferente. Sabemos quiénes somos cuando comprendemos que otros pueden ser también verdaderamente de otras maneras. Por eso, no lo dudes: si te cae en suerte ir a la luna, aprovéchalo. Disfrutarás mucho a tu regreso.

Francisco José Ruiz Pérez, sj

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