Nace un nuevo día… vívelo con esperanza

Amanecer

Siempre disfruto viendo cómo se dicen buenas noches la tristeza y la alegría. La tristeza le cuenta las mil desgracias del día. La alegría no la interrumpe, hasta que mira la hora y hace ademán de retirarse. Entonces besa a la tristeza, le desea un sueño profundo y le recuerda la hora exacta a la que el sol va a salir por la mañana. Tampoco esta vez defraudará: nuestra estrella volverá a iluminar el planeta para darle la energía que necesita y mantener así intacta la posibilidad de que todo pueda llegar a ser distinto.

Francisco José Ruiz Pérez, sj

 

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