Corrección fraterna

Corrección fraterna

Antes de criticar a otro, incluso armado con toda la razón del mundo, pregúntate cuánta buena voluntad hay detrás de tu sentencia condenatoria. Si es poca o ninguna, no malgastes el tiempo: la verdad no calará nunca. Cosa distinta es que busques lo mejor para quien enjuicias. En ese caso, lo normal es que acabe reconociendo su error. Lo hará por la humanidad que siente con la que miras y tocas su fragilidad.

Francisco José Ruiz Pérez, sj

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