Tiempo de agradecer…

Gracias

No te apresures a quejarte sobre lo mal que está el mundo. Tómate primero un respiro dentro de ti. Y allí donde sólo oyes tu voz, pregúntate si aún puedes pronunciar la palabra gracias. Por muy diminuto que sea, si te brota un hilo de agradecimiento a pesar de los pesares, reconoce que tienes lo mínimo como para intentar cambiar las cosas. Ves: era realmente una mala idea que te apresuraras a quejarte sobre lo mal que está el mundo.

Francisco José Ruiz Pérez, sj

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