¿Dónde vive tu corazón?

A la tristeza le suelen atraer el dolor que se nos hizo y su recuerdo; a la alegría, en cambio, la sabiduría que soporta pacientemente las heridas y la creatividad del bien para irlas curando. Por eso, que estés triste o alegre es cuestión de dónde domicilies el corazón: si en el pasado o en el futuro. Y no lo dudes: ¡siempre es mejor que pongas tu hogar en el mañana!

Francisco José Ruiz Pérez, sj

Anuncios