María Eugenia Benítez, a quien cariñosamente llamamos Geña, es una religiosa canaria de Villa Teresita que, hasta hace muy poco, estuvo destinada en Las Palmas de Gran Canaria para llevar, junto con otras dos religiosas, la casa que tiene la Congregación en el barrio de La Isleta.

Su paso por esta isla dejó una huella imborrable en muchas personas, pero, sobre todo, en las más pequeñas, las mujeres que por diversas situaciones la sociedad va dejando a la vera del camino haciendo de su cotidianidad una lucha contra la exclusión. Su huella se extendió también al corazón de Vegueta como una colaboradora habitual de las actividades del Centro Loyola. Su canto, su sonrisa y su cercanía nos mostraron el rostro de Dios.

Nos complace compartir este vídeo con “El yo soy de Geña”.